Skip to main content

¿Qué hacemos?

Róbinson (14 años) se encuentra viviendo en un hogar infantil porque su madre tiene miedo de que sea reclutado por la banda local. Su mejor amigo, Juan David (14 años), estaba viviendo en la calle y no tiene familia a la que recurrir. Jahaira (15 años), llegó por su cuenta a Medellín para obtener drogas y Leidy (16 años) ya ha experimentado con diferentes sustancias psicoactivas.

Estos, y muchos otros niños, ahora sueñan con un futuro brillante gracias a la fundación. Se les ha dado la oportunidad de desarrollarse a través de actividades donde la diversión es cortés. En la actualidad hay más de 400 niños que participan en los diferentes proyectos y un número mucho mayor, que entran en contacto indirectamente con la fundación.

Fundación Caminos desarrolla, organiza y lleva a cabo una amplia gama de actividades que funcionan como unidad, pero que también se conectan con los otros proyectos. Semanalmente, los niños pueden de participar en los programas que ellos elijan, de acuerdo a su interés personal.

Por ejemplo; un grupo de niños asiste a una reunión editorial semanal para trabajar juntos en la revista Entendámonos y al mismo tiempo, existen buzones en cada hogar, que reciben textos y dibujos de los niños. Esto genera una participación aún más amplia. La revista es la voz de los niños y tiene un tiraje de 1.000 ejemplares, que se distribuyen a los niños de la ciudad. Esto es un aglutinante ideal y crea un sentimiento de unión.

Otra actividad, que se realiza cada dos semanas, es el proyecto CoCo. Éste, es organizado en varios hogares y consta de actividades recreativas donde los niños aprenden la importancia de la Comunicación y Cooperación. Gracias a este proyecto, el contacto con los niños es más intenso; un requisito previo para crear confianza en estos niños.

Las actividades y aprendizajes de los proyectos Entendámonos y CoCo, también entran en contacto con otros proyectos de la fundación y se aplican con ciertas condiciones que les permite unirse estructuralmente a: el club de fútbol, La Naranja Mecánica; el proyecto musical, Sararé; y el proyecto, Artesano de mi Cuerpo.

Los niños a menudo permanecen durante años en las actividades y aprenden lo que se necesita para mantener su posición en la sociedad. La fundación realiza un adecuado acompañamiento en todo este proceso.

Todos los niños de los hogares y los tres barrios, son bienvenidos a participar en las actividades. Después de que el niño esté inscrito, recibe más información sobre el proyecto y de igual manera, queda claro lo que se espera de él.

Fundación Caminos tiene como objetivo promover el comportamiento positivo y reducir el comportamiento negativo. Lo que se busca al premiar, es promover los comportamientos positivos, basados en: los valores, la perseverancia, el conocimiento, la independencia y el liderazgo. Por ello, el trato con los niños y el contenido de las actividades es de gran importancia.

Promover los valores

En los integrantes de los proyectos se inculca: llegar a tiempo, cumplir con las citas y mostrar respeto por la orientación y otros niños, etcétera. Los niños aprenden la importancia de las normas y valores que son respetadas por todos.

Promover la perseverancia

Los niños participan en actividades porque les gusta, hasta que se convierte en un hobby o incluso una pasión. El reto que ofrecen las actividades, asegura que el niño adquiera perseverancia y saque lo mejor de sí mismo.

Promover conocimiento

Se organizan reuniones para los niños (y para los padres en los barrios), donde se discute temas de actualidad, para aumentar la participación y el conocimiento, y aquello que se considera importante para el desarrollo del niño.

A los niños se les da la oportunidad de obtener libros prestados. Después de un tiempo predeterminado el niño regresa de nuevo el libro y comparte de sus experiencias.

Promover independencia

Promover la consciencia sobre las opciones que hay que tomar en la vida cotidiana. A los niños se les permite hablar para que sean más conscientes de las opciones, mientras el profesor muestra el enlace entre las actividades y la sociedad.

Los niños tienen la responsabilidad de llegar a tiempo en las actividades, incluso si deben hacer el recorrido en autobús o metro; la fundación promueve viajes de forma independiente. Como el viaje cuesta dinero, los niños reciben una cierta cantidad de base pero tienen que firmar una constancia. Ellos son responsables de la adecuada administración del dinero y una vez que se esté acabando, tienen que mostrar cómo lo administraron para obtener una nueva suma.

Promover la eficiencia en las posesiones: los niños piden prestado o reciben materiales como premio (libros, fútbol, manualidades, etc.) y aprenden a lidiar con estos activos.

Promover liderazgo

A los niños se les da responsabilidades como liderar un grupo. Varios grupos, de los diferentes hogares y barrios, se unen con el fin de que los niños también determinen cómo debe funcionar la Fundación.

Reducir absentismo escolar

Los niños están obligados a asistir a clases en la escuela. Cada trimestre el niño debe mostrar los resultados y cuando los resultados no son buenos, la Fundación presta atención extra al niño con el objetivo de romper la espiral negativa.

Este enfoque tiene como objetivo promover la independencia y crear así las condiciones para promover la integración social de cada niño.